Acabo de leer un artículo de la Universidad de Chicago y acaba de decir en voz alta lo que muchas facultades en Manizales (y en el mundo) todavía no quieren aceptar: la inteligencia artificial ya rompió el modelo tradicional de enseñanza. Hoy un estudiante puede entregar un informe, un diseño o una simulación impecables sin haber leído, razonado ni comprendido realmente el problema. El riesgo no es solo el plagio. Es algo mucho más grave: simular que se sabe ingeniería o tecnología cuando en realidad solo se aprendió a pedir respuestas a una máquina que tampoco piensa.
He dictado clases en Ingenierías en 5 universidades y he recorrido 8 municipios en varios departamentos y el patrón que he detectado desde el 2023 es el mismo: la falta de control sobre los detalles tecnicos y el desconocimiento sobre los prerequisitos o presaberes amenazan la capacidad de usar estos requerimientos y presaberes en la construcción de nuevo conocimiento personal y lo que se construye por lo tanto es muy endeble.
Mi respuesta no es prohibir la IA ni rendirme ante ella. Es ayudar a formar técnicos , tecnólogos y profesionales capaces de pensar sin tecnología, trabajar con ella y, sobre todo, cuestionarla. Por eso, en mis clases vuelvo desde hoy al aula sin pantallas cuando la actividad lo requiere, fortalezo el método socrático, exijo evaluaciones presenciales y obligare a los estudiantes a defender oralmente sus proyectos. La lógica es sencilla: si no puedes explicar, sostener y corregir lo que entregaste, entonces probablemente nunca fue realmente tuyo.
La inteligencia artificial no va a acabar con los ingenieros. Va a acabar con una forma mediocre de enseñar y ejercer la ingeniería: memorizar, copiar esquemas, repetir soluciones y producir diseños sin criterio. El profesional que sobreviva no será el que diseñe más rápido que una máquina, sino el que sepa detectar cuándo la máquina se equivoca, entender lo que está en juego, tomar decisiones difíciles y responder por sus consecuencias. El futuro de la enseñanza en STEM no está en producir más artefactos; está en desarrollar más juicio académico y profesional.
Curiosamente según lo que aprecio , lo que ahora se debe es tener menos aulas STEM y menos aulas inteligentes , y tener seguimientos mas personalizados e individualizados, mas charlas personales con cada persona y la creacion de una ruta de aprendizaje unica y compartida entre cada estudiante y las metas del curso, algo asi como en los videojuegos (pensando en la gamificación) un mapa preconcertado en el cual el "juego" es llegar al 100% o por lo menos lograr el umbral permitido.
Qué piensas tu ?



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